Los orígenes de la Inteligencia Artificial se remontan a las décadas de 1950 y 1960, un período marcado por avances significativos en la informática moderna. Alan Turing, ampliamente reconocido como el padre de la informática y la Inteligencia Artificial, desempeñó un papel crucial durante la Segunda Guerra Mundial con su participación en el desciframiento de los códigos de la máquina «Enigma» utilizada por los nazis, influyendo decisivamente en el desenlace del conflicto. Posteriormente, continuó avanzando en el campo de la teoría computacional y creó el concepto de la máquina de Turing, un modelo teórico de computadora que fundamenta la ciencia informática actual. En 1948, publicó «Intelligent Machinery», un artículo en el que exploraba la viabilidad de construir máquinas inteligentes, marcando uno de los primeros hitos en el estudio de la Inteligencia Artificial.
Sin embargo, numerosos investigadores e historiadores consideran que el punto de partida de la moderna Inteligencia Artificial fue el año 1956, cuando figuras clave como John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon introdujeron formalmente el término en la conferencia de Dartmouth, definiéndolo como «la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cálculo inteligente».
Durante las décadas de 1950 y 1960, los pioneros de la IA investigaron diferentes métodos para replicar la inteligencia humana. La IA simbólica, o Inteligencia Artificial al estilo antiguo (Good Old-Fashioned Artificial Intelligence o GOFAI), se enfocaba en el empleo de símbolos y lógica para imitar los procesos de pensamiento humanos. Los investigadores desarrollaron programas de IA tempranos como el Teorista Lógico y el Solucionador General de Problemas, evidenciando el potencial de la IA en tareas de resolución de problemas.
¿Sabías que...?
En 1950, Alan Turing introdujo el test de Turing, un experimento diseñado para evaluar la capacidad de una máquina para exhibir inteligencia indistinguible de la humana. La prueba consiste en una conversación entre un ser humano y dos interlocutores, uno de los cuales es un ordenador y el otro una persona, aunque el humano desconoce cuál de ellos es la máquina. El propósito de este experimento es determinar si la Inteligencia Artificial puede replicar de manera convincente las respuestas humanas. Así, el participante humano formula preguntas tanto a la otra persona como al chatbot y, si es incapaz de discernir cuál de los dos es la máquina, la computadora pasa con éxito la prueba de Turing.
Para Turing un ordenador era capaz de «pensar» si sus resultados eran tan convincentes que una persona que interactuara con él no pudiese distinguir sus respuestas de las de un ser humano real.
¿Sabías que...?
Aunque parezcan algo novedoso, el primer bot conversacional fue creado hace 55 años en EEUU y se llamaba ELIZA. Este bot fue creado por Joseph Weizenbaum, profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en el año 1966. La intención de Weizenbaum no era más que realizar una crítica a los psicoterapeutas de la época, en particular a aquellos que adoptaban el enfoque de la «terapia centrada en el cliente», una metodología propuesta por el psicólogo Carl Rogers.
ELIZA fue diseñada para simular una conversación escrita con un ser humano, dando la impresión de que realmente escuchaba y empatizaba con el usuario. A través de este invento, Weizenbaum buscaba evidenciar la superficialidad inherente a las interacciones entre humanos y máquinas. Para lograr una interacción que semejara un diálogo humano, ELIZA implementaba diversas técnicas, como la identificación de palabras clave para generar preguntas relevantes. Por ejemplo, si el usuario mencionaba a su padre, ELIZA respondería con cuestiones relacionadas con la familia, buscando emular una conversación natural y fluida.
Cuestión de Género
Dorothy Johnson Vaughan
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Matemática e informática teórica afroamericana que desempeñó un papel crucial en la NACA (Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica), precursora de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio). En la NASA, Vaughan se distinguió por su trabajo en el programa West Computing, dentro de la División de Análisis y Computación, sobresaliendo como experta en el lenguaje de programación FORTRAN. |
Grace Murray Hopper
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Matemática, informática y Contraalmirante de la Armada de los EE. UU., reconocida por ser la primera programadora del ordenador Mark I. Dejó una huella imborrable en el campo de la computación al desarrollar el primer compilador en 1952, así como los lenguajes de programación Flow-Matic y COBOL, implementados en el UNIVAC (UNIVersal Automatic Computer), el primer ordenador comercial. Además, es famosa por popularizar el término «bug» para referirse a los errores técnicos en la informática. |
Mary Kenneth Keller
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Primera doctora estadounidense en Informática. Desempeñó un papel fundamental en el ámbito académico como directora del Departamento de Informática de la Universidad Clark. Como religiosa católica, rompió barreras al ser la primera mujer admitida en la Universidad de Dartmouth, contribuyendo significativamente al desarrollo del lenguaje de programación BASIC. Fundó la Asociación para el Uso de Ordenadores en Educación (ASCUE), marcando un hito en la integración de la informática en el ámbito educativo. |
Joan Clarke
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Matemática, criptoanalista y numismática británica. Formó parte del grupo de científicos británicos, liderados por Alan Turing, dedicado a descifrar la máquina Enigma, base de todas las comunicaciones nazis durante la II Guerra Mundial. Trabajó como criptoanalista en la sección militar secreta de la GCCS (Government Code and Cypher School) hasta 1977. Además de su notable carrera en criptoanálisis, se distinguió en el campo de la numismática, particularmente por su investigación sobre monedas escocesas de los reinados de Jaime III y Jaime IV, lo que le valió el reconocimiento de la Sociedad Numismática Británica con la Medalla de Oro Sanford Saltus. |



